Me pregunto y Me responden las voces aquellas, viejas, Que guardaron los secretos… A vece tan inoportunas rematando verdades Como esas, qué te conducen a la perdida de tu esplendido paraíso Al margen de todo ello, yo, solo sé que nuestro entorno Cambia, sin importar que .,al posar tus labios sobre los míos Nos perdemos, al límite en un deleite y saboreo ¡! Morimos!! Pero aun somos inmortales. S.H.
MORDEDURAS DE CONCIENCIA Al grano. Digamos que estamos siendo devorados por la incertidumbre De no saber a ciencia cierta, la verdadera razón de ciertos y últimos acontecimientos ¿Que procede? Si estamos observando claramente actitudes que también deberían estar Aguijoneándonos la conciencia y hasta en ciertos momentos comiéndonos la medula Aun cuando lo dudemos asombrosamente todo se verá., en su momento. O, lo que es lo mismo Todo cae por su propio peso. Desconfiar de la labia y la lisonja e un razonamiento valido, no necesitamos ni precisamos palabrería si los hechos demuestran lo contrario. Y visto de esta perspectiva me queda claro que Los hechos son amores y no buenas razones. El propio comportamiento y ciertas actitudes deben poner en claro la intención exacta, sin dejar espacio a dudas al respecto de cualquiera que sea la situación. Luego entonces hacer caso omiso a cuanto desborde de palabrería., si los hechos por si solos acallan cualquier duda. S.H...
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